Para qué sirven las puertas cortafuegos

Existen puertas cortafuegos de diferentes materiales. Podemos encontrarlas realizadas en metal, madera, y también las hay de vidrio. Pero, ¿para qué sirven concretamente las puertas cortafuegos, y qué debemos saber antes de adquirir una?

¿Qué son las puertas cortafuegos?

Las puertas cortafuegos son, en efecto, aquellas que se instalan para evitar que en caso de incendio, el fuego se propague a través de las mismas. Son exactamente las mismas puertas que algunos sitios llaman puertas RF, en referencia a la resistencia al fuego que poseen.

Normalmente, las puertas cortafuegos que todo el mundo utiliza, son las puertas pivotantes metálicas, perfectas para resistir las llamas durante mucho tiempo. Las puertas cortafuegos en cuestión están hechas para que tampoco los gases que el fuego produce, pasen a través de ella.

Las puertas cortafuegos tienen distintas categorías de seguridad de acuerdo a la resistencia que puedan ofrecer. La norma UNE-EN 1634-1 es la que regula estas cuestiones, y debes consultarla siempre antes de adquirir una puerta cortafuegos.

¿Cómo funcionan las puertas cortafuegos?

El secreto de las puertas cortafuegos tiene que ver directamente con el compartimiento que tienen dentro suyo. El mismo funciona como una barrera contra el fuego, impidiendo que las traspase y siga avanzando, como ocurre con las puertas comunes. En caso de incendio, tener instaladas puertas cortafuegos te dará más tiempo para salir del lugar.

Las puertas cortafuegos habitualmente cuentan con un sistema de auto cierre, especialmente pensado para cerrarse de forma automática si nosotros olvidamos cerrarlas. Además, son puertas muy fáciles de abrir en caso de emergencias.

Características de las puertas cortafuegos

Las puertas cortafuegos podemos encontrarlas principalmente en huecos de grandes dimensiones, para evitar que el fuego los alcance. Podemos hallar puertas cortafuegos manuales, semiautomáticas, y también automáticas. Lo importante, en cualquier caso, es que hayan sido instaladas por un cerrajero profesional.

Para qué sirven las puertas cortafuegos

Aunque su nombre indica buena parte de su objetivo de existencia, las puertas cortafuegos también impiden que los gases que el fuego produce pasen hacia el otro lado. Ello es fundamental, pues de haber presencia de personas, éstas podrían morir intoxicadas aunque las llamas no las alcancen.

Tipos de puerta cortafuegos

Las puertas cortafuegos se dividen más que nada en dos tipos:

Las primeras son las puertas cortafuegos de hoja. Están formadas por dos chapas de acero, rellenas de lana de roca, y son sumamente resistentes al fuego.

En segunda instancia tenemos las puertas cortafuegos de material galvanizado. Por supuesto también son resistentes a las llamadas, aunque no son tan comunes como las anteriores.

¿Cuál es el mantenimiento de una puerta cortafuegos?

Las puertas cortafuegos cuentan con un sistema de prevención de problemas, por lo que tienen un mantenimiento bastante frecuente, dada su importancia. Las puertas cortafuegos no deben presentar golpes ni deformaciones en su contextura.

Luego, más allá del estado de las puertas cortafuegos, es relevante que se analice si el sistema de auto cierre funciona correctamente. Los expertos analizan detenidamente el movimiento, para corroborar que no exista ningún tipo de fallos al respecto.

La vida útil de las puertas cortafuegos es de aproximadamente 20 años, aunque los especialistas recomiendan cambiarlas en menos tiempos. Todo depende, nuevamente, del estado en el que se encuentren tus puertas cortafuegos.